Un día llevamos a la clase de ciencias varias frutas, la idea era realizar una observación de las semillas que estas contenían, pero los niños estaban más interesados en comerlas que en observar. Así que, probamos las diferentes frutas y a la vez, vimos donde estaban ubicadas las semillas, cómo eran y cuántas habían. Después de compararlas con las otras semillas del grupo, se realizó una descripción y registro individual, algo detallada, y finalmente las dibujaron. Para cerrar la sesión, hicimos una tabla general de los datos relevantes.